Vas por ahí ayudando a parejas, familia y amigos, haciéndoles la vida más fácil, las buenas de la novela nos dirían a nosotras, pero cuando se trata de pedir ayuda entonces no es tan sencillo…

Concentrarnos en los demás es fácil, juzgar, y luego entrometerse,¿ te ha pasado que te quedas pensado en otras personas y que solución darle a sus problemas?, si, si, todas lo hemos hecho, es que es más fácil observar un problema externo con toda claridad, pero cuando se trata de tu propia vida no es tan simple.

Crecer, madurar, cambiar es algo que debemos decidir nosotras mismas, si, ¿pero tenemos que hacerlo solas?, definitivamente no.

La primera razón por la que necesitamos ayuda es porque difícilmente podemos ver lo que estamos haciendo mal, ¿en dónde esta nuestro error?, nuestras decisiones han sido tomadas en base a nuestras emociones y justificadas de una forma tan lógica y razonable que pareciera desde dentro que tenemos todo bajo control, incluso cuando esto es solo una ilusión, se ve tan real que es difícil realizar un cuestionamiento interno sin que otra persona nos guíe para realizarlo.

Luego están las ganancias secundarías, que son los beneficios no admitidos de una situación en la que pareciera nos es insoportable estar, y sin embargo ahí nos mantenemos y nos justificamos nuevamente con algo que  nos haga sentir mejor. Me quede por mis hijos, yo lo amo mucho y no lo puedo dejar, son justificaciones comunes para ganancias secundarias.  Una ganancia secundaría  realmente es algo más como, me da miedo hacer esto sola, o ¿de que voy a vivir si me divorcio?

Súmale a estos dos anteriores el hecho de que proyectamos nuestros problemas, y características negativas sobre otras personas, lo que te choca te checa nos repetían en mi grupo, y de verdad es así, cuando veo un comportamiento que me revienta me pregunto de vez en vez si no tendré esa misma característica en mi, o me provocará envidia, tal vez ahí reside la molestia.

Para hacer una autoimagen real hay que cuestionarnos, e incluso saber cuáles son los cuestionamientos correctos para nosotras, observar nuestras propias vidas es algo que si debemos hacer, pero acompañada siempre es mejor.

Si de plano no le encuentras pies o cabeza a una situación específica, entonces es hora de dejar de lamentarse y pasar a la acción, la ayuda que necesitas la encontrarás siempre y cuando estés decida. He visto los procesos de muchas mujeres y de verdad es milagroso decidirse a dar ese paso a una vida más feliz.

Cuando pasé por malos momentos, tengo que decir que fue una suerte y una bendición contar con un grupo de mujeres que estaban ahí, con apoyo, asesoría y hasta uno que otro jalón de orejas cuando de plano no tenía idea y las indirectas no estaban sirviendo.

Ahora te invito a que formes parte de esta comunidad de mujeres, que dejan la soberbia a un lado y piden la ayuda que necesitan, cuando la necesitan y comparte con nosotras,

***¿Qué momentos te han hecho sentir que necesitas guía? Así entre todas nos damos cuenta de que todas necesitamos que nos ubiquen de vez en vez…

Comparte aquí!

Una idea en “Como saber si necesitas ayuda.”

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *