Siempre creí que tenía un don, puedo ver las cosas buenas en las otras personas, incluso si esas personas no me caen bien. Yo sé cuáles son las características positivas de los otros a mi alrededor, Pero cuando me preguntaron en terapia si yo podía ver mis defectos y virtudes, hice una larga lista de defectos, y una lista como de tres virtudes. Como siempre la observación de uno mismo no es tan simple.

En mi forma de ver el mundo hay mucho de comparación, actualmente con las redes sociales pareciera una epidemia ver a gente con vidas perfectas por todos lados, y es más constante que al realizar la valoración de nuestra propia vida sin filtros no salgamos bien librados.

Hay quienes tendemos a valorar lo que hacen los demás, sus creaciones, sus logros y pensar que los nuestros son simplemente lo mínimo, básico, e indispensable que debía ser hecho. Como acabar con esto se llama agradecimiento, el agradecimiento es el antídoto para acabar con esa horrible sensación de valorar los logros, o las vidas ajenas, mientras ignoramos lo que se nos ha dado, y lo que hemos creado, o como me gusta llamarle en una sola palabra ENVIDIA.

Agradecer es gratis, es una de estas cosas hágalo usted mismo, es de esas cosas para las que no necesitas guía, solo el hecho de dar gracias por las cosas que hay actualmente en tu vida incrementa tu felicidad, te da satisfacción. El agradecimiento por supuesto debe ser genuino, es decir buscar cosas por las que realmente nos sentimos bendecidos de tenerlas o vivirlas, en verdad tenemos tanto que agradecer, aunque hay días en los que es difícil verlo.

Si de pura casualidad estas en modo fatalista y nos sabes por que agradecer, aquí te pongo algunos ejemplos, cosas como ver un nuevo amanecer, la luz en tu casa, tener agua corriente, o hasta tu refrigerador, son cosas que damos por sentado porque siempre están ahí pero que si te faltan entonces pasas un muy mal rato.

Puedes creerlo o no, pero agradecer también te ayuda a mejorar tu actitud, te hace más resiliente, te hace ver cuanto más puedes ofrecer tu a otros, cuanto valor agregas en las vidas de los otros.

Se trata de poner romper con los patrones negativos en tu cabeza, agradecer es un hábito mental saludable. La vida por supuesto, es como es, con embates, uno que otro revés y una cotidianidad que abruma, que nos hace crecer por un método o por otro. El agradecer ayuda a superar estos embates y no llenarnos de queja y amargarnos.

El agradecimiento es un most, eso que no puede faltar en la receta para la felicidad. Entonces ¿por qué no empezar ya?, llevar un registro  en una hoja, en tu agenda o en tu diario de las cosas que vas a agradecer. Por la mañana, por la tarde, o por la noche, no necesita ser en un horario específico para darte cuenta de los beneficios. Yo te propongo ponerlo en práctica tan solo una semana… No pierdes nada, no pagas nada y las ganancias de este nuevo hábito son muchas!

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