discusiones, conflicto, problemas, solución

Tener relaciones funcionales, no significa relaciones donde no hay discusiones, o al menos yo no conozco esas parejas de unicornios en donde no hay conflicto…

La verdad incluso dentro de mi propio matrimonio, discutimos, venimos de lugares y familias particularmente distintas. Hay cosas que resolvemos casi sin hablar, pero hay cosas que simplemente no se concilian tan fácilmente.

Las discusiones surgen por mil cosas, desde posiciones políticas, algún método de crianza o hasta si guardar la mayonesa o no en el refri. A veces simplemente necesito poner él límite, a veces se trata de aclarar alguna situación de lo que se dijo o lo que no se dijo.

Las cosas que me ayudan a no discutir por lo mismo, a resolver y solucionar son las que te describo a continuación:

No a la reactividad. Hay frases que sin saber exactamente porque me provocan una emoción casi incontrolable, unas ganas de azotar la puerta, de contestar algo con forma de punzo cortante, o peor aún, de llorar. Lo del llanto al menos para mí es casi imposible de no hacer, cuando quiero llorar simplemente no hay forma de detenerme, y justo cuando me doy cuenta de mi inmensa emocionalidad pienso, esto no es una emergencia, no necesito resolverlo ahora…  A veces las cosas pueden esperar, a veces no tienes que decir lo correcto, a veces solo se trata de dejar pasar el momento. La reactividad va ligada a la culpa de hacer todas las anteriores, que, dicho sea de paso, casi siempre se trata de mecanismos de defensa inconscientes que realmente no ayudan mucho cuando se trata de tener relaciones sanas.

Ni hablar de evadir el tema. De igual forma cuando tratas de evadir el conflicto, lo más seguro es que empieces a evadir ciertas conversaciones donde pudiera surgir el desacuerdo, el asunto es que luego se nos van acabando las opciones y pareciera que todo conduce a algún tema que se convirtió en tabú.

Prepara tu tema. La verdad es que en esto soy muy aplicadita y necesito llegar a dos cosas en mis reflexiones: ¿cuál es la real razón de mi molestia realmente? Y ¿Qué se puede hacer para solucionarlo?

Nota: Antes de eso ya tengo preparados desde hace mucho mis temas no negociables, cosas que gracias al autoconocimiento sé que no van conmigo, en mi caso cosas como las infidelidades o tener una relación a distancia, por ejemplo. No trato de imponer nada, estas son cosas que yo debo tener toda la claridad conociéndome con todas mis virtudes y limitaciones.

Ahora si hablar, pero no demasiado. Lo confieso, casi siempre hablo demasiado, hablo mucho, pero si hay algo en lo que procuro no extenderme demasiado son las discusiones, trato solo de exponer mi punto (que ya reflexioné para no caer en chantajear, manipular, u otros comportamientos basados en el control). Y esto me lleva a…

Escuchar con compasión. Dejo que él se explique, que me diga lo que a él le parezca, lo que él desea o necesita, y aunque cueste mucho trato de no juzgar… No siempre puedo, pero es bueno pensar en tu pareja como alguien digno de ser escuchado y no como un contrincante.

Para bailar se necesitan dos. Si cambias el guion de lo que has venido haciendo hasta ahora es probable que pasen dos cosas, que se sorprenda y se desconcierte o que odie el cambio, (porque cambiar nunca es la opción más popular) Pero definitivamente hacer las cosas igual que siempre, te llevará al mismo resultado, así que no tengas miedo de cambiar la dinámica por otra que te sirva más.

Nuestros patrones de conducta, no nos pueden tener encerrados dentro de sus confines, creo que si somos lo suficientemente creativos podemos llegar a mejores soluciones.

Por supuesto también nos puede ayudar, comenta ¿que técnicas te ayudan a ti para solucionar el conflicto cuando se presenta?

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